PERISCOPIO El error del 8 de noviembre de 2016; Cal-exit.

A menos de una semana de conocer el mundo los resultados de las elecciones en Estados Unidos las reacciones han brotado como hongos dentro y fuera de su territorio. Internamente se multiplican las inconformidades, que aunque un poco tardías no dejan de manifestarse y en aumento imparable. Demócratas sorprendidos por un ‘inesperado resultado’ dicen haber sido manipulada la ciudadanía por los medios, sus encuestas, pronósticos y apuestas, se sienten haber sido ‘chamaqueados’.
Juventudes estudiantiles gritan desconocer a Donald como su próximo presidente; NO ES MI PRESIDENTE, como dice Brozo, es el de ustedes, así lo manifiestan blancos, gente de color, latinos, y de cualesquiera otro color u origen de los que se sienten en riesgo de sus determinaciones racistas cuando asuma el poder el cercano 20 de enero de 2017. Se quejan amargamente de que su sistema electoral es por demás injusto, falso y obsoleto ya que sus cifras oficiales dan un escaso margen de ventaja en los votos personales o individuales de quienes votaron por la hoy perdedora y no así su sistema colegiado de VOTOS ELECTORALES en los que cada Estado tiene un predefinido peso específico en sus votos. Hoy ese es su sistema y si no se les ‘ha caído’ si ya se encuentra en riesgo de ser el válido, sobran sus argumentos legaloides y la literatura jurisprudencial sobre el tema. Nuevamente la falta de previsión y el exceso de confianza los exhibe así. Será el 19 de diciembre cuando lo declaren oficialmente electo; trabajan en ese asunto con grandes rechazos a ser ratificado.

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