Entre el shock y el hambre

Entre el shock y el hambre
Benito Jiménez Asunción Ixtaltepec, Oaxaca.-A cinco días del sismo de 8.2 grados, la desgracia no se va en este municipio ubicado entre Juchitán e Ixtepec. Los dobles pisos se convirtieron en planta baja, las banquetas se partieron y las lágrimas siguen fluyendo. "Estoy muy desesperada, no sé qué hacer para que vengan los apoyos. Ya pasaron muchos días. ¿En serio no pueden venir a apoyarnos?, tanta gente que viene de la Ciudad de México, que ocupa hoteles, ¿no puede apoyarnos?", reclamó María Sonia Toledo Pérez. La señora rescató tres cosas de su casa: una cacerola, una blusa y una cubeta. Por más que evita llorar, no se contiene. "Nada me queda. Mi vida está ahí entre tabiques. Me siento sola. No hay nadie que venga a darme un apoyo, un aliento para superar esto". Aquí se apoyan entre vecinos, mientras militares van y vienen. Levantan escombros y se van, luego regresan y reparten cobijas, litros de agua en bolsa y cobijas en una zona de 29 grados en promedio. "No nos vamos a ir hasta que todo esté limpio para su reconstrucción", asegura un capitán del Ejército que trae a una tropa polvorosa, hambrienta y sedienta.
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