Enfrentan fronteras bomba de tiempo

 

Aline Corpus

Ciudad de México.-

La frontera de México, tanto al norte como al sur, por los problemas que enfrentan se han convertido en una bomba de tiempo.

Las poblaciones limítrofes con Estados Unidos y Guatemala enfrentan una presión creciente por la llegada de cientos de migrantes que están decidiendo quedarse en México y el arribo de decenas de deportados de la Unión Americana, así como por una violencia al alza y altos números de desocupación e informalidad.

En Baja California, un 30 por ciento de los casi 4 mil migrantes que buscaban asilo en Estados Unidos, se han quedado en ciudades como Mexicali y Tijuana con la esperanza de hallar un empleo y establecerse.

Dicho estado cuenta con 37 mil personas desocupadas y más de 38 por ciento de Población Económicamente Activa en el sector informal.

Algo similar sucede en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde 39 mil 529 personas no tienen empleo y un 35 por ciento está en la informalidad. En su caso, los albergues para migrantes están al borde del colapso y sus directivos aseguran que no han recibido fondos ni de las autoridades locales, estatales y federales.