Elefante marino sorprende en Bahía de Banderas y ahora descansa en playa Carrilleros (FOTO)

El elefante marino que se robó las miradas de ciudadanos y turistas en días pasados mientras estaba en Playa Los Ayala ahora se encuentra en Bahía de Banderas, específicamente en playa Carrilleros.
El alcalde de dicho municipio, Héctor Santana, presumió de una postal donde se ve al elefante marino que en poco tiempo se volvió una sensación, tanto para los locales, como en redes sociales, donde incluso lo bautizaron como “Panchito”.
“Así es, el mismo elefante marino que se apareció hace unos días en playas nayaritas… pero no se podía ir de Nayarit sin darse una vuelta por Bahía de Banderas. Aquí lo tenemos en playa Carrilleros bien tranquilo, descansando como si nada, disfrutando de nuestra costa, porque hasta la naturaleza sabe que en Bahía de Banderas se está a gusto”, dijo el alcalde a través de sus redes sociales.
Como hace días, la imagen muestra al elefante marino relajado, disfrutando del entorno natural, como si se tratara de un visitante más de la bahía.
Desde su llegada a Los Ayala, el pasado 27 de enero, usuarios de redes sociales han compartido un sinfín de videos e imágenes de este peculiar animal que parece no querer irse. La mayoría muestra su asombro por tener la oportunidad de presenciar este hecho, que no suele ser común.
¿Es normal que un elefante marino salga a la playa?
Sí, es completamente normal que los elefantes marinos salgan a la playa. Desde el punto de vista científico, estos mamíferos marinos pasan una parte importante de su vida fuera del agua para descansar, regular su temperatura corporal, mudar el pelaje y recuperar energía tras largos periodos de alimentación en mar abierto.
Permanecer recostados en la arena durante horas o incluso días es un comportamiento natural y no indica enfermedad ni desorientación.
Además, realizan largas migraciones, recorriendo miles de kilómetros, por lo que es común que utilicen playas como sitios temporales de descanso fuera de sus colonias habituales. Durante estos periodos pueden alternar entre el mar y la arena, y suelen parecer inactivos, pero en realidad están siguiendo un patrón biológico normal.




