El Mar de los Sargazos

“El mar es un antiguo lenguaje que ya no alcanzo a descifrar.”

–Jorge Luis Borges

 

Metió los pies al agua. Genial. La temperatura del mar los primeros días del verano es ideal para nadar. Y por las mañanas, la Bahía de Banderas parece un lago, plácido y tranquilo, como un espejo que refleja el azul del cielo, despejado y limpio, sin asomo de nubes. Algo estaba pasando en Puerto Vallarta con respecto a las lluvias. Antes, a finales de mayo ya se dejaban sentir algunos aguaceros; ahora, casi finalizando junio, la sequía alcanzaba ya proporciones bíblicas; vamos, ni el día de San Juan hubo lluvia que celebrar. A lo mucho, un par de chubasquillos y de chipi chipis efímeros. Recordó que el servicio meteorológico mencionó algo en el sentido de que las lluvias llegarían más tarde esta temporada, pero que una vez presentes, serían más violentas, lo que era difícil de imaginar con este cielo calmo y seco, y un calor al mediodía superior a los 35 grados centígrados en la calle. El día anterior retumbaron unos cuantos truenos en el cielo, y las redes sociales estallaron con anticipados festejos de aguacero y agradecimientos a Tláloc… pero nada; al poco tiempo, los internautas se lamentaban de que había vuelto a salir el sol. Pocas cosas se extrañan tanto como aquellas a las que nos acostumbramos y repentinamente se esfuman.

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