Editorial Regular, palabra clave

Deben hablar los expertos, para dar un preciso comentario.
“En Las Marietas hay especies únicas que hay que cuidar. Junto con (el Parque Nacional Marino) Los Arcos es la única parte arrecifal que tiene Bahía de Banderas. Entonces hay que tenerle también un cuidado especial, ya que son ecosistemas muy frágiles. Es bueno dejarlas descansar y no prohibir todo, porque son bellezas naturales que hay que enseñárselas a la gente”, expresó Juan Luis Cifuentes Lemus, investigador del Centro Universitario de la Costa y una autoridad en materia ambiental.
Con su vasta experiencia, Cifuentes Lemus señala que una vez que se termine el trabajo de rehabilitación de la Playa del Amor, se debe generar un plan racional de visitas turísticas, y sea implementado por las autoridades federales e investigadores de esta casa de estudios.
Este plan racional de visitas turísticas, debe ser elaborado y pensando por los especialistas, por los conocedores en la materia y no por los políticos que sólo buscaran beneficio personal y no general.
“No prohibir todo, porque son bellezas naturales que hay que enseñárselas a la gente”, frase clave del catedrático. Si existe un plan racional de visitas turísticas, tanto la Playa del amor como cualquier otra belleza natural (que abundan en la región), podrá ser disfrutada por muchos años y será un gran atractivo turístico que beneficiará a trabajadores de la región.
Es hora que se le deje esta tarea a los científicos, a los especialistas para que den un programa de trabajo, un cronograma para la rehabilitación de esta joya mexicana y una vez que se vuelva abrir al público en general, se corrijan los errores que se cometieron anteriormente y no vuelva a ponerse en riesgo la sustentabilidad de este parque nacional.
Es bueno que se abran otros puntos de atracción en las Islas Marietas, pero debe ir de la mano con este plan racional de visitas que propone Juan Luis Cifuentes, que no vuelva a pasar lo de la Playa del Amor, que se pueda disfrutar todos los días, siempre, pero sin afectar el lugar.

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