Editorial ¿Qué pasa en Vallarta?

Editorial  ¿Qué pasa en Vallarta?
Un clima de inseguridad se vive en la ciudad. La violencia se está imponiendo y es tema cotidiano entre la sociedad. Ya no es un caso lejano lo que se platica, ya es “un familiar”, “un vecino”, “un conocido”, “un amigo de…”, el cual fue víctima de la delincuencia, de un ilícito o en su contra, o víctima de algún cafre suelto en las calles de Vallarta, porque eso ya entra dentro de la inseguridad en Vallarta. Ante la falta de elementos de tránsito, ya es inseguro circular por las calles de Vallarta, tanto el peatón, como los motociclistas, los ciclistas y conductores en general, se ha desatado el caos por la inoperancia existente del departamento encargado de hacer respetar la Ley de Tránsito. La semana pasada, hubo conmoción por el asesinato de José Bernal Romero, conocido líder camionero y miembro de la comunidad charra de Puerto Vallarta. Su frío y brutal asesinato encendían ya las luces rojas de inseguridad en la ciudad, al ser una figura pública que se sumaba a las decenas de asesinatos que se han perpetrado a lo largo del año. Este fin de semana, ese clima de inseguridad se multiplicó, al amanecer muerto Raúl Díaz, amigo de Pepe Bernal, siendo su cuerpo abandonado al interior de su camioneta en las calles de Fluvial Vallarta. Raúl también era miembro de la comunidad charra, siendo una cara bastante conocida en los diferentes torneos que se realizan, tanto en la ciudad como en otros puntos del país. Desgraciadamente esta inseguridad, esta violencia no para con esos casos, también fue víctima de la violencia el ex delegado de El Pitillal, Asunción “Chon” Topete, el cual fue agredido con arma punzocortante, reportándose en estado crítico hasta el cierre de esta edición. Los casos de violencia en las calles de Puerto Vallarta es ya más que preocupante. Sólo el fin de semana se registró un motociclista muerto al ser atropellado por un camión de pasajeros; otro con la amputación de una mano al impactarse contra una camioneta y ayer por la noche un peatón lesionado al ser atropellado por un motociclista. Ya no es nada raro ver circular por la ciudad a los motociclistas sin equipo de protección, con dos o tres tripulantes, en muchas ocasiones menores de edad, con las luces apagadas (por Ley, deberían llevar luces encendidas de día y de noche), se pasean a un lado de los pocos tránsitos municipales y no los detienen, no los paran a pesar de esta violando flagrantemente la Ley. No es un tema donde se pueda acusar a un solo entre de gobierno, realmente los gobiernos federal, estatal y municipal han sido rebasados y no se ve que se esté trabajando para revertir esta grave situación. Tanto los delitos de fueron federal, como del fuero común no son resueltos, no hay una indagatoria donde se llegue a castigar a los culpables, lo que provoca una impunidad peligrosa, donde el delincuente se siente más que seguro para hacer sus fechorías, ya que si delinque no es castigado. En esto está fallando la federación y el estado. Pero también falla el municipio, falla la prevención, falla la vigilancia para inhibir al delincuente, dejando a la sociedad en manos de los malos, en manos de los que quebranta la Ley. Es hora que se haga una autocrítica en todos los entes de gobierno y tomen cartas en el asunto, que se tomen acciones para que los ciudadanos y turistas de Puerto Vallarta se sientan seguros otra vez en las calles de nuestra ciudad, que no se vuelva a decir “un familiar”, “un vecino”, “un conocido”, “un amigo de…” fue víctima de la delincuencia en Puerto Vallarta.
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