Editorial Focos rojos

 

Hace un año ocho meses, cuando Uber hizo sus primeros esfuerzos para llegar a Guadalajara, aquí en Puerto Vallarta, adelantándose a una posible llegada de esta plataforma digital a la ciudad, advertían los taxistas: al primero que entre lo quemamos, así los desanimamos y ya no entran”.

Casi dos años después, esto ya es una realidad. Uber ya anunció en sus plataformas digitales la entrada a Puerto Vallarta, Nuevo Vallarta y Tepic, tres plazas más en el país, creciendo su presencia aún más.

El conflicto es más que inminente. Se desconoce hasta dónde se atrevan los taxistas a cumplir sus amenazas, pero esto (quemas vehículos), ha pasado en otros puntos del país, incluso en Guadalajara hubo este tipo de protestas.

Hoy prometen manifestaciones pacíficas, lo cuál sería lo deseable, ya que la misma Constitución los protege para manifestar su desacuerdo por los canales conducentes, sin afectar a terceros.

La presencia del diputado local, Ramón Guerrero Martínez, quién se pronunció en contra de la entrada de Uber a la ciudad, ha causado mucho ruido en el ambiente político, ya que se acusa que su presencia la está aprovechando para “engatusar” al amplio gremio taxista en la ciudad como botín político para las elecciones del 2018.

Aunque su papel como diputado local le permite involucrarse en estos temas, se debe aclarar por completo que esta posición no la hace para sacar raja política de un tema tan sensible.

Se debe reconocer que hay dos sectores en la ciudad que no gozan de la simpatía mayoritaria de la sociedad: taxistas y camioneros. Las encuestas no miente, tanto turistas como lugareños, reprueban el servicio que prestan el transporte público en la ciudad, con unidades (en su mayoría), en mal estado, tarifas arbitrarias (en el caso de los taxistas) y pésimo servicio del chofer. Hay honrosas excepciones, tanto en el trato como en la calidad del servicio, pero en general deja mucho que desear.

Hace casi dos años, entrevistados por la entonces jefa de información de Tribuna de la Bahía, los taxistas se envalentonaron ante la posible presencia de Uber en la ciudad:

“Taxistas del sitio 25 entrevistados por Tribuna de la Bahía sobre el tema del posible ingreso del servicio Uber, se manifestaron algunos preocupados por este servicio al cual calificaron como una competencia desleal, mientras que otros sin dudarlo amagaron con tener acciones violentas “al primero que entre lo quemamos.

“Los taxistas argumentaron que los permisos para obtener un taxi son caros, mientras que los choferes del Uber no tienen que pagar, mientras que algunos tienen que pagar hasta un millón de pesos y algunos pasan años en lista de espera.

“Es una competencia desleal, como las camionetas de las agencias de viaje que entran a los hoteles, les cabe mucha gente y son particulares sin permiso, por eso siempre nos hemos estado oponiendo”, comentó uno de los taxistas.

“Al primero que llegue lo quemamos, así los desanimamos y ya no entran más, es la verdad”, aseguró Gerardo Lejo delegado del sitio”.

¿Estas amenazas también son apoyadas por el diputado local Ramón Guerrero? Será importante que el legislador aclaré por qué no permite la entrada de este servicio, si hay muchas quejas entre usuarios con el servicio que se presta actualmente ¿Acaso el ciudadano no tiene la libertad de elegir un servicio de calidad? ¿No hay la libertad para elegir entre un Uber y un taxi tradicional? ¿No es necesario que el taxista tradicional se actualice y esté a la altura de las exigencias de usuarios cada vez más exigentes?

Es un tema que seguirá dando de qué hablar.