Editorial Abusos

En un tema sensible, como es el precio de la gasolina, es indispensable que sea un sector que el gobierno federal lo tenga bajo la lupa y sea inflexible en caso de abusos de los expendedores de los combustibles.
El trabajo hecho por estudiantes universitarios, afiliado a la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), dejo al descubierto que no en todas las gasolineras dan litros completos, además que en otros expendios se negaron a ser revisados, al parecer al saber que podrían salir con irregularidades.
Con el incremento del casi 25% a las gasolinas y diesel que se dio a principio del año, la mayoría de los ciudadanos alzaron la voz y protestaron al considerar que fue un abuso dicho incremento, dicha molestia es mayor cuando existe la posibilidad que se esté pagando más de lo que realmente están recibiendo.
La Profeco debería actuar por oficio y de inmediato hacer una inspección a todas y cada una de las bombas instaladas en todo el municipio y sancionar ejemplarmente a quien esté robando a los consumidores.
Es necesario que se inmovilicen todas y cada una de las bombas que estén despachando litros incompletos y que la sanción sea ejemplar, ya que eso es un robo, es un engaño y es un agravio a los consumidores que resienten en el bolsito estar pagando una gasolina cara y que amenaza conseguir subiendo.
Las autoridades deben estar permanentemente vigilando y dar la certeza a los ciudadanos que les están dando completo el producto por el cual se está pagando, pero aún más, debe estar confiado que la autoridad será implacable con aquellos que se atrevan a dar incompleto el producto solicitado, es tiempo que haya confianza de la ciudadanía hacia la autoridad, pero esta confianza debe ganarse, no sólo soclicitarse.

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