Editorial A cuidar la casa

Editorial    A cuidar la casa
  Quién no recuerda aquel acceso a Puerto Vallarta repleto de palmeras y con su pasto verde, además de su calle bien pavimentada o con un adoquín de primera. Sin duda alguna era digno de un puerto de primer nivel, de una ciudad turística de clase mundial. Hoy, dista mucho de estar a la altura de Puerto Vallarta. El acceso principal a Puerto Vallarta está por demás descuidado y, lo peor del caso, es que unas partes están en excelentes condiciones y otras simplemente en el abandono. La mayoría de los hoteles que se comprometieron en “adoptar” un tramo del camellón están cumpliendo y tienen en excelente condición, pero la parte del Ayuntamiento y la de los hoteles y negocios incumplidos, están en completo abandono. Con la férrea competencia que hoy en día se vive en los centros turísticos de playa, Vallarta no se puede dar el lujo de tener tan descuidada su primera cara, su entrada principal, que sin duda debe lucir impecable. A eso se le puede agregar la fallida millonaria inversión que se hizo para contar con un sistema de riego por aspersión, que ha tardado más de tres años y se han invertido más de once millones de pesos, en una obra que por todas luces ha sido inoperante y no tiene forma en que pueda echarse a andar y tenga algo de utilidad. A la fecha, se puede decir que esos once millones de pesos se han echado a la basura, se invirtieron sin tener los cimientos de que la obra funcionaría. ¿Quién fue el cerebro de ésta obra? ¿Quién consideró que esta obra iba a funcionar y no se dio cuenta que sería inviable? Se tiene que castigar a aquellas autoridades que no realizaron los estudios pertinentes para aprobar una inversión millonaria, ya basta que por errores de algunos funcionarios Puerto Vallarta siga perdiendo millones de pesos.
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