Dillo's, de la gastronomía a la fabricación de tambores

Artesano sosteniendo un tambor

Don Desiderio Cruz de Jesús, es originario del poblado de Santa Cruz en Cabo Corrientes Jalisco, es de oficio restaurantero y quien por muchos años estuvo al frente del restaurante Café Primitivo, en Boca de Tomatlán.

Al terminarse el contrato con la comunidad, tuvo que buscar otras opciones y por el momento dedica las tardes trabajando como mesero en un restaurante de Olas Altas.  

Dice que espera próximamente a trabajar en la gastronomía, mientras tanto, divide su tiempo en la construcción de sus tambores y por las tardes trabaja como mesero en olas altas. 

Dijo que, junto con la actividad del restaurante, le nació la inquietud de hacer esas artesanías, luego de ver a un amigo canadiense de origen africano de nombre Dam quien estaba construyendo uno. 

En un principio el hombre no soltó completamente sus secretos y Dillo´s como lo conocen cariñosamente sus amigos y familia decidió que ese sería su nuevo pasatiempo.

Cuando Dam regreso a Puerto Vallarta se llevó la sorpresa de ver el primer tambor construido por Dillo´s y se sintió un poco avergonzado por no enseñarle bien la técnica para fabricarlos. 

Aunque con mucha entereza e imaginación logró hacer tambores de estilos de muchas partes del mundo con sonidos muy semejantes a los de sus lugares de origen, como África, Cuba, Brasil, Jamaica entre otros. 

Ahora sus trabajos son por encargo y aunque no los produce en masa, logra entregar sus piezas al gusto de quienes buscan tener un tambor de acuerdo con sus necesidades y gustos.

Sus tambores son hechos de material reciclable y busca los lugares en donde se haya cortado un árbol o donde la propia naturaleza lo haya derribado con los vientos, ya que él no corta los árboles.     

Incluso los fabrica con plástico de las radiografías que también ya estando tensadas sirve para dar ritmo, otros materiales los busca en los lugares donde hacen birria, donde le venden los cueros o con los carniceros para las pieles de res o becerros, que son parte de su trabajo.   

Espera que con el tiempo los tambores sean un negocio que de alimento a su familia de manera permanente.

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