Más burocracia y menos servicios: la deuda que dejó el gobierno de Munguía en 2025

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La administración de Luis Ernesto Munguía González al frente del Ayuntamiento de Puerto Vallarta cerró el 2025 marcado por decisiones que han generado más críticas que soluciones.
Entre propuestas polémicas —como el impuesto a turistas extranjeros— y un crecimiento burocrático desmedido que evoca una administración más enfocada en cargos y estructuras internas que en responder a las urgencias de la población, la ciudad vive una deuda social palpable en sus calles, tuberías y servicios municipales.
Agua y baches: promesas que siguen sin cumplirse
En Puerto Vallarta, el acceso al agua potable y el mantenimiento de las calles continúan como reclamos permanentes de los vecinos.
Lejos de atender estas urgencias, la administración de Luis Munguía ha privilegiado embellecer el centro histórico y el malecón dejando de lado la reparación de calles en las colonias populares
Peor aún, las obras públicas en el corazón de la ciudad siguen sin terminar, con maquinaria parada y cierres que afectan la movilidad diaria lo que suma un incumplimiento más del llamado “Tukigobierno”.
2. Impuestos al turista y parquímetros: soluciones fuera de foco
En lugar de priorizar la atención a problemas básicos, el gobierno municipal ha centrado esfuerzos en medidas recaudatorias que han encontrado resistencias y obstáculos legales.
Una de las más conocidas fue el impuesto propuesto a turistas extranjeros, que consistía en el cobro de 1.25 UMAs —aproximadamente 140 pesos— a quienes visitan el destino para financiar servicios y mantenimiento.
Aunque inicialmente fue aprobado en la Ley de Ingresos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación lo declaró inválido este año, lo que obligó a replantear su aplicación en 2026.
Simultáneamente, se discutió el cobro de parquímetros, lo que generó protestas y llevó al alcalde a señalar que mientras esté en su administración no se aplicará el cobro, aunque la intención original permanece en la Ley de Ingresos municipal.
Ante estos esfuerzos por “modernizar” los ingresos municipales, las necesidades urgentes de servicios básicos siguen sin resolverse de forma contundente.
3. Burocracia inflada y gasto en gerencias
Quizá uno de los temas más críticos es el crecimiento de la estructura burocrática municipal, que ha generado nuevos puestos de gerencia y dirección sin resultados palpables en el terreno social.
En recientes sesiones de ayuntamiento, Munguía impulsó la creación de tres nuevas gerencias y cinco direcciones, lo que plantea interrogantes sobre prioridades frente a carencias sentidas por la gente.
Este crecimiento institucional podría estar violando los límites establecidos por la Ley de Disciplina Financiera para Entidades Federativas y Municipios en la partida de gastos personales (partida 1000), ya que la ley permite incrementos máximos de 3% anual.
El exceso —estimado en más de 20 millones de pesos en gerencias duplicadas o innecesarias— contrasta con la falta de inversión suficiente en agua y calles.
Puerto Vallarta enfrenta rezagos visibles en servicios públicos y obra urbana que siguen marcando la agenda ciudadana.
El abasto irregular de agua, el deterioro de calles y los problemas en la recolección de basura se mantienen como pendientes centrales para la administración municipal.
A medida que concluye el actual gobierno, estos temas quedan como asuntos no resueltos, señalados de manera reiterada por habitantes y sectores productivos, y que formarán parte del balance público con el que se evalúe la gestión encabezada por Luis Ernesto Munguía González.




