Denuncia Pública: Negligencia Médica y Persecución en el Hospital Comunitario Mascota
A LA OPINIÓN PÚBLICA
A raíz de una publicación que yo hice en mi cuenta de redes sociales referente al accidente que me sucedió en mi domicilio donde casi pierdo un ojo, mientras cortaba un tubo metálico y una partícula de alta temperatura que se me incrustó en el ojo, (en la esclera) la gente me pregunta ¿qué fue lo que pasó?
Esta es una parte de una queja que yo sometí al Órgano Interno de la Secretaría de Salud encargado de investigaciones en casos y anomalías en servicios médicos brindados por los servidores públicos o sea los empleados de hospitales de la Secretaría de salud, en mi caso más específicamente, mi denuncia inicial fue por un mal servicio de una servidora pública de turno en el área de emergencias del Hospital Comunitario Mascota, que fue donde yo acudí aproximadamente a las 9:10 am para que me removieran la partícula metálica.
Al llegar me atendieron de inmediato y el doctor me hizo una valoración y me dijo que si la veía con una figura de “S”. Inmediatamente decidió pasarme al área de emergencias ya que este tipo de lesión es triage rojo o naranja el cual requiere atención inmediata por tratarse de un órgano con un traumatismo de metal cortante que amenazaba la visión y la integridad de la retina. Una enfermera muy atenta inmediatamente me atendió y me recostó en una camilla para un lavado del ojo: la enfermera con una botella en mano estaba a punto de iniciar la atención y de pronto la Doctora en turno la detuvo y le dijo que me regresara a la sala de espera para que me tomaran datos personales.
Confundido yo por lo acontecido me disturbe un poco, pero guardé mi compostura y proporcione los datos e identificaciones requeridas soportando el dolor y la incomodidad de traer una herida y de un metal en el ojo, luego me mandaron a una farmacia a recoger confirmaciones de que no tenía seguros como ISSTE o IMSS.
Regresé y entregué los documentos y una vez más me dijeron que me esperara en la sala afuera de emergencias, como a los 15 minutos salió la misma doctora que paró la atención médica y yo me paré, ella iba de salida y solo me dijo: “ahorita lo atendemos” y se salió en dirección al estacionamiento y no volvió.
Después de más de media hora yo me desesperé y me retiré del hospital, la sala de emergencias estaba sola, no había ninguna actividad, por eso yo creo la doctora de guardia se fue, y aun así nadie me atendió. Yo me fui a mi domicilio y con un imán y colirios me removí el metal.
Al siguiente día en el consultorio de una Dra. Oftalmóloga me informó que tenía una inflamación, irritación y posible desprendimiento de la retina en la parte baja. Lo cual indica lo crítico que era desalojar el metal en los primeros minutos, pero no sucedió así.
En los siguientes días una segunda valoración de mi ojo se opinó que necesitaría una cirugía triple y examinar más a fondo la retina durante la operación. Obtuve una segunda opinión días después y otro oftalmólogo y yo opinamos darle tratamiento a la herida por un mes y volver a valorar la retina. Así quedó. Sigo en tratamiento por un año.
Por lo tanto, yo esperé un poco y luego decidí levantar una denuncia en la secretaria de salud por el comportamiento de la doctora en el área de emergencias y de sus pésimas decisiones. Como yo fui el primer Aval Ciudadano del Hospital el cual es un nombramiento honorífico sin sueldo, yo como tal tendría la responsabilidad de monitorear los servicios médicos brindados e infundir confianza en la población hacia los servicios médicos del hospital junto con otras responsabilidades. Siempre encare animosidad, agresión y rechazo a mis funciones tanto por las doctoras como algunos doctores y enfermeras.
También soy el precursor del Depósito de Sangre que se fundó en el Hospital, increíble imaginar que estos dos hechos causaron el odio y resentimientos de parte del personal principalmente de la directora y de los demás con más antigüedad que hasta cierto punto creen que el hospital es de ellos; cuando sometí la queja, yo por una cortesía notifiqué a la directora Ada Hernández Villalvazo y al director regional en Puerto Vallarta; el Dr. Jaime Á. Zayas.
La directora dijo que ella ya no estaba en el hospital y aparentemente una doctora Alma estaba en su lugar (?) pero que al día siguiente vería ese tema con la doctora Sonia que según ella fue la que me atendió (más bien fue la que no me quiso atender) yo notifiqué al Órgano Interno de Control quienes su trabajo es investigar este tipo de quejas.
En los siguientes días me di cuenta de que la doctora Ada Hernández fue al hospital y formó un grupo de resistencia para defender a la doctora que me negó la atención médica y atacar mi prestigio y mi reputación para justificar la falta de atención que yo requería en su momento.
Tengo entendido que la directora convocó a un grupo médico y 2 enfermeras a planear y desarrollar un plan te ataque contra mi persona; así es como decidió manejar una queja de alguien que ha hecho tanto por ellos y el hospital. Los efectos de sus falsas declaraciones obvio no tienen validez porque no existen pruebas, solo fabricaciones las cuales a propósito son violaciones penales con sentencias de 5 a 20 años de prisión.
Esto demuestra la falta de profesionalismo e ineptitud para manejar situaciones delicadas que se presentan en estas dependencias diariamente, y un director debe de estar educado y preparado para abordar estos temas con diplomacia y empatía. Aquí lo que se ve es ineptitud y falta de respeto a la misma institución donde trabajan y al gobierno del estado quién es su verdadero patrón, causándoles vergüenzas y consternación con su comportamiento ya que a mí me consta que el ejecutivo tiene su mejor interés en el bienestar de la población.
Por su parte el director regional, el doctor Zayas se desapareció y uno supone que él les ha permitido o les apoya a ejecutar todas estas maldades, ya que él es el jefe inmediato de la doctora Ada Hernández Villalvazo y el hospital de Mascota y está bajo su jurisdicción y responsabilidad.
Yo en lo particular he mantenido al ejecutivo estatal y a su despacho informados de todos estos detalles; porque si el personal del hospital están dispuestos a atacar a un benefactor de su propio hospital, que trato se espera que le brinden a la ciudadanía humilde. Y no lo olviden; la ciudadanía paga servicios médicos con votos no con dinero.
Víctor M Ponto López
Mascota Jalisco
*(El autor de este escrito es el responsable de lo aquí expresado en su totalidad)




