Crónica Tuxpan…

Jesús Labrador

Salir de esta crisis no será fácil, porque el río arrastró toneladas de sedimentos sobre el suelo de Tuxpan, y avanzar es más pesado cuando a cada paso los pies son abrazados por la pesadumbre del lodo. A Tuxpan llegan las camionetas llenas de palas, escobas, carretillas, enseres de limpieza y decenas de voluntarios, todos con la firme idea de qué van a limpiar casas. Llegan animosos, sonrientes, con la ropa limpia.

Algunos se enteraron de manera previa sobre la situación, leyeron en redes sociales: que no lleven despensas, que mejor comida preparada, que se necesita ropa, que muchas palas, que hay lodo en todas partes. El primer cuadro del pueblo y algunas calles aledañas ya han sido limpiados, el resto no.

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