Grupos criminales instalan máquinas tragamonedas en Nayarit, revela Navarro Quintero

El gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, reveló que ya se cuentan por miles las máquinas tragamonedas retiradas de establecimientos en todo el estado, como parte de los operativos de seguridad implementados por su administración; sin embargo, advirtió que la problemática está lejos de erradicarse, ya que existe una lista extensa de comercios en los 20 municipios donde aún persisten estos dispositivos ilegales.
Lo que más ha llamado la atención de las autoridades, explicó el mandatario, es la forma en que estas máquinas llegan a tiendas y negocios, pues en muchos casos no son los propietarios quienes las solicitan o autorizaron, sino personas desconocidas que las instalan sin consultar y, posteriormente, regresan para exigir ganancias o ejercer presión.
Navarro Quintero sostuvo que detrás de estos juegos ilegales operan grupos delictivos, los cuales no solo se quedan con el dinero recaudado, sino que además utilizan estos puntos para identificar, enganchar y reclutar a jóvenes y niños, aprovechándose de su permanencia en estos establecimientos.
“Tenemos un padrón a abordar, lo hemos hecho de manera progresiva; creo que ya rebasamos los cientos para llegar a los miles. Estamos detectando y actuando. Nos reportan en algunas ocasiones que llegan personas desconocidas y se las dejan ahí, con alguna presión para después regresar, no solamente por lo que ahí se invierte, se mal invierte o se gasta, más bien, sino por jóvenes o niños que pudieran estar ahí para tratar de llevárselos…”, expresó.
“Claro, se las dejan sin preguntarles si aceptan o no…”, añadió el gobernador.
Desde el inicio del año, el Gobierno de Nayarit ha intensificado los operativos conjuntos con la Secretaría de Marina, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal, con el retiro de máquinas tragamonedas como objetivo prioritario de la Mesa Estatal para la Construcción de la Paz y la Seguridad.
Las autoridades han reiterado que estos dispositivos fomentan la adicción al juego entre adolescentes y jóvenes, además de convertirlos en blanco fácil del crimen organizado, por lo que se insiste en no normalizar su presencia y denunciar de forma anónima su instalación en tiendas, bares o depósitos.




