Celebran un siglo del milagro del Sagrado Corazón en Puerto Vallarta; libró peligrosa tromba
Histórico acontecimiento recordaron las familias del Viejo Vallarta la noche de este martes en la céntrica Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, el juramento firmado el 6 de enero de 1926, en lo que consideran el milagro que evitó la llegada de un peligroso huracán al puerto, y para celebrar este primer siglo se tiene programado todo un año de actividades religiosas, culturales, ecológicas, sociales y deportivas.
Justo al cumplirse cien años del milagro pedido al Sagrado Corazón de Jesús, el actual párroco Arturo Arana presidió solemne misa, acompañado por otros cuatro sacerdotes, entre ellos Jesús Ulloa Macedo, vallartense descendiente de los firmantes. Como en los grandes acontecimientos, repicaron todas las campanas y el coro entonó emotivas alabanzas; el templo se adornó con cortinas rojas y la sagrada imagen que está al lado del altar principal fue bajada para colocarla al frente y rodearla con flores, para presidir la ceremonia.
El padre Arana recordó lo sucedido en el nuevo municipio de Puerto Vallarta hace un siglo:
“Estamos celebrando que hace cien años los pobladores de este lugar hicieron un juramento al Sagrado Corazón, suplicándole cesaran las lluvias que estaban aconteciendo en los primeros días de enero de 1926; los convoca el señor cura Francisco Ayala y cuarenta jefes de familia acuden, entre ellos la administración que estaba en el naciente Ayuntamiento, y firman el acta. Efectivamente cesa la lluvia, y se hace efectivo aquel juramento en el mismo año, pero en el mes de junio en que la Iglesia celebra al Sagrado Corazón de Jesús”.
Destacó: “Hoy estamos celebrando esos cien años de aquella promesa y los queremos invitar a todos a sumarse a una serie de actividades que tendremos durante todo el año, para promover la devoción del Sagrado Corazón en pro de nuestro puerto tan necesitado de paz, de fraternidad”.
Llamó a los feligreses y a la ciudadanía en general a sumarse a los festejos durante el 2026. Cada día 12 de todos los meses se organizará una peregrinación, partiendo desde el cruce de Juárez y 31 de Octubre; además habrá concursos de pintura y canto, teniendo como inspiración al Sagrado Corazón, así como torneos de futbol, un maratón antorcha desde un santuario, entre otras actividades.
UNA HISTORIA DE FE FIRMADA POR FAMILIAS FUNDADORAS DE VALLARTA
Al terminar la misa, en el interior del mismo templo, el licenciado Miguel Ángel Rodríguez dictó una conferencia sobre el tema y leyó el acta, que firmaron el 6 de enero de 1926 connotados habitantes de Puerto Vallarta, entre ellos su primer presidente Jesús Langarica, así como representantes de comerciantes y campesinos, congregados por el entonces párroco Francisco Ayala, donde pidieron la intercesión del Sagrado Corazón, ante unas fuertes tormentas que pusieron en peligro la población y su economía.
Recordó que, tras el cese de las lluvias y vientos, declararon el día de la Fiesta del Sagrado Corazón, que se celebra en junio, como la principal del pueblo; además, ese día los patrones deberán dar libre a sus empleados y tratar como hermanos, e hicieron un llamado a que los comerciantes, en tiempos calamitosos, no suban los precios de sus mercancías.
Entre los firmantes estaban: Teodoro Ponce, Francisco Mora, Bonifacio García, Eulalio Villaseñor, Patricio Bernal, Felipe Zaragoza, Eulalio González, Isidoro Pilas, Macos Joya, Miguel Macedo, Manuel Gutiérrez, Librado Arreola, Defino Salazar, Marcelino Lepe, Nicanor Rico, Delfino Salazar, Adolfo Quintero, Diego Betancourt, Refugio Arreola, Antonio Güereña, Andrés Sahagún, Luis García, José Guerra, Nemorio Santana y Jacinto Macedo.
Desde entonces se invita a los descendientes de aquellas familias a no dejar morir ese recuerdo y agradecimiento, con una peregrinación con la imagen del Sagrado Corazón, carros alegóricos, mariachi y danza, a pasear por las calles del centro en un carro alegórico. Destacó que en el 2020, ante la pandemia del COVID, se renovó el juramento; ahí representantes de cada uno de los sectores productivos y de la grey católica local, convocados por el entonces párroco Roberto Cordero Robles, en una emotiva ceremonia, donde estuvo el obispo Luis Artemio Flores.
El también doctor Rodríguez Curiel ponderó la importancia de este juramento: “Arraiga el catolicismo, la creencia en el Sagrado Corazón y fomenta la solidaridad y la ayuda entre la población en general”.


























