Barca sin remos Más feminismo y menos conchudez

Parece mentira que todavía a la luz de nuestros tiempos a los hombres no nos alcance un “iguales ante la Ley” para tener consideraciones especiales para la Mujer.

Y no es que las mujeres nos lo anden pidiendo, sino porque verdaderamente hacemos concha para no ver las distintas formas y maneras que trogloditamente utilizamos para discriminarlas. Más allá del machismo cultural que persiste y se aferra a dominar el uso del lenguaje en expresiones como “lloras como vieja” o “pareces señorita”, desde el seno de nuestra casa a los hombres nos domina la conchudez total cuando de relacionarnos se trata.

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