Barca sin remos ¿Dichosos los pobres?

Barca sin remos  ¿Dichosos los pobres?
Es una pena que no me vayan a alcanzar las palabras, ni el espacio de la presente para lamentarme -y lamentárselas a los tecnócratas del Gobierno Federal- por el reciente anuncio del incremento al precio de la gasolina. No se trata de tener o no tener un vehículo automotor, sino del encarecimiento en la cadena de productos de primera necesidad que le sigue a cada incremento de esa naturaleza. Y es que los 13.96 pesos, que por cada litro de gasolina se tendrán que devengar a partir del día de hoy, representan un incremento del 4.2%, el mayor en los últimos 18 años, y eso; señoras y señores, no es cosa menor. Más allá del oscuro panorama en materia de Seguridad que ha marcado de luto a centenares de familias mexicanas en los últimos diez años, lo que sucede en nuestro país es sumamente terrible, porque venimos arrastrando la cobija del dinero desde la década de los 50´s, cuando el peso comenzó una devaluación cíclica en comparación con el precio del dólar, sin que nada ni nadie pueda frenar su descenso por el tobogán de la economía global.
Comparte