UN ALCALDE MUY VERDE EN PUERTO VALLARTA

La credibilidad y la confianza son bienes y atributos que se logran con mucho esfuerzo y ambas nos ayudan a dimensionar el prestigio de una persona, una empresa o un gobierno.
Luis Munguía, Alcalde de Puerto Vallarta en el Estado de Jalisco, no ha logrado dimensionar la relevancia que tienen esos dos valores tanto en la calificación como en el legado que puede dejar un Presidente Municipal.
Apenas se rebasó el primer tercio de su mandato (15 meses) y la embarcación en la que conduce su gobierno hace agua por todos lados y algunos de sus tripulantes abandonan el navío ante la falta de dirección y rumbo de la administración.
El día de ayer, 9 de enero de 2026, Raúl Rodrigo Pérez, Tesorero Municipal de este importante y famoso destino turístico de playa, anunció su renuncia irrevocable como encargado de las finanzas.
Los comunicados y boletines de prensa no coincidieron con lo que él personalmente anunció en un video compartido en redes sociales y grabado seguramente desde su celular.
Con ello, las especulaciones y conjeturas sobre las posibles causas de la renuncia no se hicieron esperar, generando no sólo desinformación, sino alimentando la crisis de credibilidad y confianza en la que continúa el equipo de gobierno municipal.
La renuncia de este colaborador en un área tan estratégica es una implosión que pega un golpe contundente y definitivo en la base de sustentación del endeble edificio organizacional de este Ayuntamiento que ya parece ser el más desordenado e improvisado de la historia de Puerto Vallarta.
Por su trayectoria profesional y por su expediente familiar y personal, Raúl Rodrigo Pérez era, si bien no el único, sí el último de los funcionarios y servidores públicos que abonaban favorablemente en la seriedad y formalidad del equipo de gobierno.
Con esta baja, el Alcalde Luis Munguía continuará en la ruta del desprestigio arrastrando con él a su improvisado equipo de regidores, directores y asesores, poniendo en entredicho y enlodando el nombre de esta joya turística de Jalisco que es Puerto Vallarta.
Ni las tres vírgenes más adoradas y veneradas de Jalisco, ni el Gobernador Pablo Lemus, podrán salvar a este Alcalde que se obstina y aferra en comportarse con los excesos de un adolescente sin haber logrado estar a la altura y a tono con la altísima responsabilidad que exige y reclama Puerto Vallarta.
Al igual que el Partido MORENA que no supo lograr la continuidad en el gobierno, el PVEM sigue una ruta de fracaso que seguramente le impedirá refrendar el gobierno municipal en el año 2027.
YM




